LA IMPORTANCIA DE LA MANDÍBULA EN LA ARQUITECTURA DEL ROSTRO

La mandíbula imprime carácter. Un mentón fino y definido denota seguridad, empoderamiento y femineidad en la mujer. Una mandíbula cuadrada y prominente sugiere fuerza, virilidad, confianza en el hombre. Aunque de forma distinta, este elemento facial es fundamental en el rostro de él y de ella jugando un papel determinante en el conjunto final de la cara.

Pero, ¿qué rasgos definen realmente un rostro bello? Aunque la belleza puede ser subjetiva, existen determinadas composiciones faciales, basadas en la proporción aúrea, que los ojos humanos perciben como atractivas y deseables.

Así, un rostro equilibrado de mujer será aquel que evoque la forma de un triángulo invertido con la base en los pómulos y el vértice en la mandíbula. De ahí el deseo de muchas mujeres de poseer una mandíbula delgada y definida, signo, además, de juventud. El tercio medio será, pues, el más importante en ella. Por el contrario, unas facciones masculinas agraciadas serán aquellas que emulen un pentágono invertido, siendo el tercio inferior el más importante del global y encontrándose los principales vértices de esta figura geométrica en los ángulos mandibulares.

Muchas personas sienten que la naturaleza no les ha regalado el mentón deseado porque la estructura ósea de su mandíbula es exageradamente grande y desproporcionada con el resto de facciones. Otras personas cuentan con ramos mandibulares poco marcados produciendo la sensación de una barbilla retraída. Este tipo de alteraciones pueden tratarse a través de la cirugía de la barbilla (mentoplastia) y de la mandíbula o bien, aplicando implantes faciales a través de técnicas de medicina estética. ¡Te explicamos los dos procedimientos!

MENTOPLASTIA O CIRUGÍA DE BARBILLA

El objetivo de esta intervención quirúrgica es modificar la forma, tamaño o posición del mentón. Las dimensiones se valoran tanto en el sentido vertical como en el horizontal. Antes de realizar la intervención, el equipo del Dr. Arquero realizará un estudio previo del rostro del paciente para que la modificación quirúrgica encaje adecuadamente con el conjunto del rostro.

  • Si el paciente presenta un mentón poco desarrollado hablamos de hipomentonismo o retrognatismo. En este cuadro facial, es frecuente encontrarnos con un labio inferior caído a causa de la falta de desarrollo óseo. En estos casos recurrimos a la implantación de una prótesis de silicona sólida o de Gore-tex adaptada a las facciones del paciente. La colocación se realiza a través de una pequeña incisión en la mucosa, o en la piel bajo la barbilla. Puede ocasionar alteraciones de la sensibilidad y movilidad del labio pero estas serán transitorias.
  • Por el contrario, hablamos de hipermentonismo o prognatismo cuando nos encontramos con un mentón excesivamente prominente. En estas situaciones llevamos a cabo una osteotomía, que consiste en la resección de un fragmento óseo del mentón para reducir su tamaño o el corte y deslizamiento hacia atrás de la mandíbula en su conjunto.

Cuando el tratamiento afecta solo al mentón, que es lo que ocurre en la mayoría de las ocasiones, se realiza con anestesia local y en régimen ambulatorio., mientras que si es necesario movilizar la mandíbula requerirá anestesia general e ingreso hospitalario de 24 horas.

IMPLANTE FACIAL DE MENTÓN

Una alternativa para las personas que no desean pasar por el quirófano y presentan una barbilla retraída o una mandíbula desdibujada es realizar un implante facial de mentón, uno de los tratamientos de medicina estética más demandados en la Clínica del Dr. Arquero.

Este tipo de implantes están formados por materiales inyectables reabsorbibles y se usan sobre todo para moldear y dar volumen a distintas áreas faciales. Los resultados son prácticamente inmediatos, aunque el paciente verá el resultado completo pasada una semana, momento en el que desaparecerá cualquier inflamación del rostro.

A diferencia de la mentoplastia, este tipo de tratamientos tienen un duración limitada de entre 12 y 18 meses para los implantes de ácido hialurónico de alta reticulación o de hidroxiapatita (Radiesse). Este procedimiento se practica en régimen ambulatorio y no requiere ingreso hospitalario.

Hace siglos, el ser humano observaba con anhelo la belleza clásica del rostro de la Venus de Milo o el perfil perfecto del David de Miguel Ángel. El ideal de belleza cambia a lo largo de la historia, pero el gusto por la armonía y el equilibrio se mantiene. He ahí la necesidad de que el cirujano se convierta en un virtuoso de la proporción a la hora de esculpir la barbilla más adecuada para el rostro de cada paciente.

Para más información, conoce nuestros tratamientos relacionados:

Para realizar alguna consulta o solicitar una cita:

 

COMPARTE

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest