Ginecomastia

  • ¿Se siente incómodo con el tamaño de su pecho?
  • ¿Posee un exceso de grasa localizada en el pecho?
  • ¿Los cambios de peso le han producido un aumento de volumen significativo en los pectorales?
  • ¿Ha sufrido un crecimiento anormal con los años en sus pechos?
  • ¿Relaciona alguna medicación con él  aumento mamario?

Si ha respondido sí a una de estas preguntas en Clínica Dr. Arquero podemos ayudarle.

La primera consulta con el Dr. Arquero nos sirve para conocernos, realizar su historia clínica, estudiar sus características físicas y valorar todas las opciones de reducción de pecho en el caso de hombres.

El paciente sale de la consulta con toda la información necesaria, incluidas las pruebas médicas y el presupuesto, para valorar la propuesta de tratamiento de la ginecomastia y poder tomar una decisión.

Una vez el paciente decide ponerse en las manos del Dr. Arquero para una cirugía de ginecomastia, se realiza una segunda visita: el anestesista revisa los resultados de las pruebas, se hacen las fotografías del preoperatorio, se firman los  consentimientos informados y el Dr. resuelve todas las dudas que hayan podido surgir.

La ginecomastia es el desarrollo anormal de la glándula mamaria en el hombre. Este crecimiento puede ser normal durante la pubertad, debido a los cambios hormonales que se producen o bien estar causado por cambios de peso, determinados medicamentos u otras sustancias que pueden provocar un crecimiento mamario en el hombre fuera de lo común. Cuando el aumento se debe sólo al depósito de grasa subcutánea, se habla de pseudo-ginecomastia. Cuando la ginecomastia persiste, especialmente en los jóvenes, determina una alteración estética con repercusiones emocionales (complejo) muy importantes.

Hay dos técnicas dependiendo de si es ginecomastia o pseudo ginecomastia.

En la ginecomastia las cicatrices estarán situadas en la parte inferior de la areola; en la pseudo ginecomastia solo será necesario hacer pequeñas incisiones.

La ginecomastia se hace en el hospital. La cirugía dura normalmente de 2 a 3 horas, pero en algunos casos puede durar más dependiendo del tamaño de la glándula. Permanecerá ingresada en el hospital un día. Esta intervención se puede realizar bajo anestesia local y sedación, o bien bajo anestesia general. Dependerá del paciente, del cirujano y del anestesista: entre todos deciden qué tipo de anestesia es el adecuado en cada caso.

Antes de la cirugía

  • Durante los días anteriores a la cirugía es conveniente utilizar un jabón germicida, tipo Lactacyd, para lavar todo el cuerpo.
  • No tomar aspirinas u otros medicamentos que contengan salicilatos ni antiinflamatorios durante dos semanas antes de la intervención
  • Quizás deba dejar de fumar durante un tiempo antes y después de la intervención para la obtención de mejores resultados.

Después de la intervención debe saber:

  • El vendaje compresivo se retira a las 24 – 48 horas.
  • Después de retirar el vendaje colocamos una faja o banda. Esta deberá usarse constantemente en las tres primeras semanas, tanto de día como de noche, retirándose solo por breves períodos de tiempo, para aliviar la sensación de presión constante y asearse.
  • Las suturas serán retiradas una semana después de la cirugía.

Después de la intervención es normal:

  • Dolor en el tórax, de leve a moderado. En caso de que el dolor aumente o no ceda a los analgésicos, avísenos.
  • Pequeño aumento de la temperatura (hasta 38.3ºC) en las primer­as 48 horas.
  • Pequeño sangrado y/o secreción sero-sanguinolenta en las primeras 48 horas.
  • Presencia de edema. Este disminuye progresivamente, siendo mínimo alrededor de la sexta semana.

Después de la intervención es importante:

  • Dormir o descansar con la cabeza y espalda ligeramente elevadas, evitando posiciones laterales o boca abajo.
  • Mantener los brazos cerca del cuerpo las dos primeras semanas, evitando levantar objetos pesados o realizar actividades que precisen la participación activa de los brazos (como peinarse o lavarse la cabeza).
  • Evitar conducir vehículos durante dos semanas.
  • No tomar el sol en el tórax y evitar la exposición al calor durante seis semanas.
  • No realizar ejercicios violentos o gimnasia durante las 8 semanas siguientes a la cirugía.

Los pacientes a los que se les ha practicado la ginecomastia quedan muy satisfechos con el resultado. Su nueva imagen les gusta y les proporciona más confianza en sí mismos.

Después de la intervención y en las semanas y los meses sucesivos el Dr. Arquero hace un seguimiento de la recuperación hasta llegar a una revisión anual para controlar los posibles cambios.

ginecomastia

Desde el momento de la intervención la paciente tiene a su disposición un número de teléfono en el que ponerse en contacto durante las 24h con el equipo del Dr. Arquero ante cualquier complicación o duda que pueda surgir.

¿Cómo podemos ayudarle?

CONTÁCTENOS

¿Tiene alguna duda sobre nuestros tratamientos?

Contáctenos sin ningún compromiso, estaremos encantados de ayudarle y orientarle hacia el tratamiento o cirugía más adecuado.