¿A QUÉ EDAD PODEMOS PLANTEARNOS UN MINILIFTING?

La genética y el paso del tiempo son algunos de los factores que aceleran y condicionan el envejecimiento de la piel. Uno de los tratamientos más demandados para combatir estos efectos sobre el rostro es el Minilifting, intervención que permite, en pocos días, recuperar la rutina diaria y apreciar resultados.

El Minilifting facial es el tratamiento de cirugía estética recomendado para la gente joven o para aquellas personas que prefieren dar un pequeño rejuvenecimiento a su rostro y suavizar los signos del envejecimiento facial en vez de someterse a un lifting cérvico-facial convencional.

En concreto, es una intervención mucho menos agresiva y que tiene un tiempo de recuperación muy corto, más adaptado a la vida socio-laboral de los pacientes. Los resultados son discretos ya que se focalizan en el rejuvenecimiento del tercio medio e inferior del rostro, donde los signos de la edad aparecen primero. Sin embargo, el Minilifting es suficiente para eliminar el pequeño exceso de piel y de grasa facial y reafirmar la tensión muscular, manteniendo un aspecto natural pero más joven.

La particularidad de los Miniliftings está en la técnica quirúrgica y el emplazamiento de las cicatrices. A diferencia del lifting convencional, la incisión se limita a la parte inferior de la patilla y la anterior de la oreja alcanzando el lóbulo y, lo que es más importante, el despegamiento cutáneo es mucho menor por lo que la inflamación también lo será. Por esta razón, siendo los resultados significativos, es un procedimiento mucho menos invasivo que dura aproximadamente dos horas y el tiempo de recuperación puede oscilar de 2 a 10 días dependiendo de su extensión. La intervención se realiza bajo anestesia local con sedación y ni siquiera es necesario recurrir a hospitalización.

Este tratamiento tiene sentido para pacientes que empiezan a notar signos de la edad y cuya piel todavía mantiene su elasticidad. Si hay un exceso de piel o de grasa facial, el Minilifting tendrá resultados más limitados pues no es la operación más adecuada.

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¿A qué edad podemos plantearnos un Minilifting?

El éxito de este tipo de tratamientos médico-estéticos es mayor cuando el paciente se adelanta al proceso de aparición de los signos de envejecimiento. En este sentido, no es posible fijar una edad concreta. Hay pacientes con menos de 30 años con piel hiperlaxa a quienes la intervención les será muy beneficiosa mientras que otras u otros, que se encuentran en la década de los 30 o los 40, pueden comenzar a plantearse este tipo de intervención.

¿Un Minilifting da el mismo resultado que los rellenos de ácido hialurónico o hidroxiapatita?

Precisamente una de las recomendaciones más frecuentes de este tipo de operación es evitar los rellenos pues el abuso de los mismos lleva a la deformidad de la cara. Los rellenos tienen la función de dar volumen pero su exceso provoca alteraciones de los rasgos. Cuando se estira con la mano la piel de la mejilla podemos apreciar si existe flacidez. Siendo así, el relleno puede suavizar estos signos pero no llega a producir estiramiento salvo que se hinche y deforme el rostro.

El Minilifting entre los 30 y 40 años

Como decíamos, es entre los 30 y 40 años cuando la piel del rostro empieza a envejecer, pero todavía no existe mucha flacidez, sobretodo en el cuello y la zona mandibular. El descenso de las mejillas acentúa levemente el surco naso-geniano, el descolgamiento de la mandíbula así como el exceso de piel en el cuello es bastante limitado, ya empieza a aparecer un aumento del nivel de grasa bajo el mentón, en la zona de la papada, pero aún no existe laxitud en las bandas musculares del cuello. Ese es un buen momento para preguntarse si un Minilifting sería el procedimiento más efectivo para contrarrestar los primeros signos de la edad y evitar que el envejecimiento de la piel se note mucho.

El Minilifting a partir de los 50

El Minilifting se queda insuficiente a esta edad pero no hay por qué rechazarlo. Solo es necesario saber con claridad tanto lo que nos puede aportar como lo que no podremos corregir. Con esta intervención no alcanzamos a tratar la caída de las cejas (lifting de cejas) ni un cuello con flacidez y bandas musculares visibles que necesitaría realizar un lifting cervical o cérvicofacial pero sí puede proporcionarnos un estiramiento de la piel lo suficientemente importante para no tener que recurrir a rellenos deformantes que alteran las facciones y hacen que las caras sean todas parecidas e hinchadas.

Finalmente, el Minilifting se complementa con el ácido hialurónico, la toxina botulínica, la blefaroplastia, el lifting de cejas, el lipoinjerto facial y la lipoescultura cervical. Mediante la acertada combinación de estas técnicas podemos conseguir armonizar, embellecer y rejuvenecer el rostro sin dejar rastro, es decir, siempre dentro de la normalidad.

 

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