10 CLAVES SOBRE LA RINOPLASTIA

Respingona, racial, aguileña, chata, griega… La nariz, en sus diversas formas, tiene un papel central en la armonía del rostro y es uno de los componentes faciales que más define a cada persona. Según datos de la Sociedad Española de Cirugía Plástica Reparadora y Estética (SECPRE), uno de cada 10.000 españoles pasa por quirófano cada año para someterse a una rinoplastia y convertir así el apéndice nasal en la nariz deseada, bien por temas estéticos o funcionales.

Si has tomado la decisión de realizarte una rinoplastia, debes tener en cuenta ciertas recomendaciones a seguir antes de la operación y algunas indicaciones para recuperarte lo mejor posible. El Doctor Pedro Arquero, con más de 25 años de experiencia en el campo de la Cirugía Plástica y referente europeo en rinoplastias, nos da las claves:

¿Qué tipos de rinoplastias existen?

Hablamos de rinoplastia primaria cuando es la primera operación del paciente y secundaria cuando la nariz ya ha sido operada anteriormente y es necesaria otra u otras cirugías para mejorar los resultados o corregir los defectos que hayan podido quedar. También distinguimos la rinoplastia estética, que quiere mejorar la forma estética de la nariz, de la rinoplastia funcional, que trata de mejorar la respiración nasal. Esta es una diferenciación muchas veces equívoca puesto que la estética y la función casi siempre van juntas. La rinoplastia reparadora y reconstructora es la que se realiza en casos de traumatismos, quemaduras, infecciones y tumores.

¿Cómo elegir a mi cirujano?

La cirugía de nariz es, sin duda, la más compleja de la cirugía plástica. En primer lugar, por la cantidad de variables que presenta cada una de las estructuras nasales y, por otra parte, por la importancia que tiene la nariz en el rostro. La curva de aprendizaje de quien se inicia en esta especialidad es muy larga, por lo que se necesita gran experiencia; para que encaje y armonice con el resto de la cara es necesario cierto sentido artístico, siendo fundamental, además, un profundo conocimiento de la anatomía y fisiología nasal.
En resumen, no importa tanto la técnica como el técnico y éste debe ser meticuloso, preciso y es necesario que prepare minuciosamente la operación.

¿Ha cambiado mucho la forma de operarse la nariz?

La rinoplastia estructural es la forma actual de entender esta operación y consiste en prevenir las deformidades provocadas por la retracción cicatricial y asegurar las estructuras modificadas. Este concepto puede estar presente tanto en la rinoplastia abierta, con una incisión en la base de la columela, como en la cerrada, que evita esta cicatriz pero pierde en mucho control en el resultado final. Actualmente hemos incorporado los ultrasonidos para el tratamiento de los huesos nasales, rinoplastia ultrasónica, que tiene importantes ventajas a nivel de evitar el sangrado pero no asegura el resultado, este dependerá del cirujano y de la respuesta de los tejidos.

¿Qué anestesia se utiliza en la rinoplastia?

Dependiendo del tipo de operación necesaria y de las características o deseo de cada paciente, la rinoplastia se realiza con anestesia local, local con sedación o bajo anestesia general. Aunque nosotros preferimos la anestesia local con sedación, ésta puede no ser la adecuada en caso de pacientes nerviosos o que toman medicación tipo psicofármacos o en ciertos casos en los que sea preciso tratar un septo desviado muy complejo.

Quiero esta nariz. ¿Puedo tenerla?

Algunos pacientes vienen a la consulta con una idea clara de la nariz que quieren y, en alguna ocasión, pidiendo la nariz de algún famoso. Es importante saber que no hay nariz perfecta o nariz ‘tipo’. Cada rostro tiene sus particularidades y este tipo de peticiones olvidan que lo más importante para el cirujano es crear armonía y alcanzar la naturalidad. Hay que identificar los elementos estéticos de cada nariz que no gustan al paciente y diseñar una nariz que dé el mejor resultado estético deseado y con el menor riesgo posible.

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¿Debo prestar atención a mi rutina y dieta antes de la intervención?

Generalmente recomendamos seguir una dieta equilibrada y ligera antes de la operación. Nada de comida copiosa o pesada. Durante las dos semanas anteriores es importante no tomar ácido acetil salicílico, antinflamatorios o alimentos o suplementos que contengan Vit. E, que favorece el sangrado. También es recomendable no fumar y evitar las bebidas alcohólicas.

¿El postoperatorio es muy doloroso?

Una vez hemos sido operados hay que tomar una cierta medicación para evitar las molestias, favorecer la cicatrización y disminuir la inflamación del rostro. En la mayoría de los casos, el nivel de dolor después de una rinoplastia suele ser bajo por lo que no es necesario tomar analgésicos potentes. En los primeros días es normal cierta congestión nasal que dificultan respirar por la nariz. En todo caso, el dolor postoperatorio suele ser, por regla general, leve.

¿Se puede acelerar la recuperación?

Para esto, es muy importante dormir con la cabeza elevada y minimizar el esfuerzo físico durante 2 semanas. El objetivo es evitar la congestión de la cara. También es recomendable aplicar compresas frías en los párpados y el rostro. La incorporación completa a la vida cotidiana y hacer ejercicio físico normalmente requiere un mes y medio. Es recomendable evitar estas actividades para disminuir el riesgo de golpes o caídas que pueden poner en peligro los resultados de la rinoplastia. También es necesario evitar la exposición al calor intenso y al sol. Los rayos ultravioleta puede marcar las cicatrices del rostro y pigmentar la piel por lo que es primordial usar protector solar. Aconsejamos un tiempo de descanso total de por lo menos 2 semanas con el fin de facilitar la recuperación.

¿Cómo es el seguimiento médico?

Siempre vemos al paciente la noche de la cirugía y al día siguiente; el 4º día quitamos los puntos y extraemos el taponamiento; el 7º retiramos la escayola y colocamos durante una semana más un esparadrapo antialérgico. Esto puede ser molesto por lo que recomendamos tomar un analgésico ½ hora antes. Pasadas estas dos semanas, lo habitual es volver a ver al paciente al mes de la cirugía, a los 3, 6, 12,18 y 24 meses.

¿Cuándo podré ver el resultado final?

La mayor parte de la inflamación postoperatoria desaparece en 3 semanas pero todavía será hasta las seis primeras semanas. Sin embargo, puede llevar de 12 a 18 meses la desaparición de toda la inflamación y poder ver el resultado final. Por eso, si fuera necesaria alguna reintervención, ésta se replantearía siempre a partir del 6º mes siendo preferible esperar hasta los 9 meses o un año.

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